Pickleball: beneficios para la salud desde la perspectiva de un cardiólogo

El pickleball se ha consolidado como uno de los deportes con mayor crecimiento en Estados Unidos, ganando también popularidad en Europa gracias a su facilidad y dinamismo. Creado por tres padres en Washington para entretener a sus familias durante un fin de semana, el juego se desarrolla en una pista pequeña y utiliza elementos improvisados como palas de ping-pong y una pelota de plástico.
Este deporte combina ejercicio aeróbico, habilidades técnicas, coordinación mano-ojo, estrategia y trabajo en equipo, aspectos que desde la perspectiva cardiológica aportan múltiples beneficios para la salud y la longevidad. Según el Dr. Peter S. Diamond, especialista en cardiología, el pickleball ofrece importantes ventajas para prevenir enfermedades cardiovasculares y musculoesqueléticas. Además, practicarlo con regularidad puede ayudar a retrasar el deterioro cognitivo en personas mayores.
El juego implica una actividad física de gran valor, comparable en intensidad a deportes como el tenis o el trote ligero, y puede aumentar el nivel de forma cardiovascular y la capacidad de oxígeno (VO2 max). Se ha observado que participar en sesiones de pickleball ayuda a mejorar metabolopatías vinculadas a enfermedades como hipertensión, diabetes o estrés emocional.
Otro aspecto fundamental es la mejora del equilibrio y la prevención de caídas, un problema común en personas mayores que puede derivar en fracturas graves, especialmente de cadera, con altas tasas de mortalidad posterior. El pickleball fortalece la capacidad propioceptiva, mejora la coordinación y promueve la movilidad, contribuyendo a mantener la independencia funcional durante más tiempo.
No menos importante es el componente social del deporte, que fomenta la convivencia, reduce el estrés y combate la soledad, factores emocionales cruciales para la salud mental y física. También favorece la producción de hormonas como la dopamina, la serotonina y la melatonina, que regulan el estado de ánimo, el sueño y la respuesta al estrés. Además, practicarlo al aire libre aporta beneficios añadidos gracias a la exposición solar, que aumenta los niveles de vitamina D.
El Dr. Diamond destaca que el pickleball integra elementos clave para una vida saludable y feliz: ejercicio regular, reducción del estrés, socialización y un sentido de propósito. También advierte de la importancia de la prevención de lesiones, recomendando calentamiento y protección ocular, ya que aumentan las consultas por esguinces y fracturas leves.
En resumen, la práctica constante de pickleball no solo mejora la salud cardiovascular y muscular sino que también ayuda a prolongar la esperanza de vida y a disfrutar de una mejor calidad de vida física y mental. Un día en la pista puede ser la mejor medicina para mantenerse activo y feliz.
Fuente: Pickleball Magazine
